top of page

Papá, déjame disfrutar el futbol

  • Foto del escritor: El juego de la pelota
    El juego de la pelota
  • 27 feb 2020
  • 3 Min. de lectura

Papá, hoy me toca ir de nuevo a entrenar. Sé que estarás ahí si el trabajo te lo permite. Verás que daré mi mayor esfuerzo por ser mejor cada día, por ganarme la confianza del entrenador y ver tu cara de satisfacción en el próximo partido. Ya lo verás.


Papá, noté tu cara de enojo cuando fallé ese gol en el entrenamiento. Te juro que di mi mayor esfuerzo. El entrenador fue paciente conmigo, me pidió que la próxima vez fuera más preciso. Aun así, noté tu molestia. Tal parece que otra vez me iré a dormir sin un abrazo tuyo.


¡Nadie jugará mejor que yo papá! Este es el día del partido. Ahí estás, pendiente de mi como cada partido, verás que en esta ocasión todo será distinto.


¿Viste esa jugada papá? Juan me pasó la pelota, hice pared con él y me la devolvió, recorté hacia adentro y noté que estaba solo Maxi, así que se la pasé. ¡Metimos gol papá! Seguro estoy que viste cómo generé esa jugada. ¿Viste que el entrenador me felicitó? Seguro estoy que sí.


¿Que por qué no metí el gol yo solo? Papá, mi ángulo de tiro no era el mismo que tenía Maxi. Él estaba solo y solo necesitaría empujarla. Necesitábamos ese gol. Pensé que esta vez sí lo había hecho bien. Seguramente otra vez no me dirigirás la palabra en la cena.


En este partido las cosas serán distintas. Necesito esto, en verdad lo necesito. Te veo papá ahí sentado, apoyándome. En cuanto termine esto, lo primero que haré será abrazarte. En verdad quiero que pase.


¡Gol! ¿Viste eso papá?, esta ocasión sabía que sería distinto. Esta vez tomé el pase de Rolando, recorté hacia afuera y me quité a dos rivales, tenía el pase para Maxi pero me tuve la confianza suficiente y disparé sin ángulo. Metí gol. Tenías razón papá. Lo malo fue que el entrenador me sacó. Intenté hacer más goles de esa forma pero no me funcionó. En fin. Ya terminó el juego y ganamos.


¿Que por qué fallé tantas? Papá, intenté quitarme a medio mundo y disparar a gol, solo me salió en una ocasión y el entrenador se molestó porque fui egoísta con mis compañeros. Pensé que esta ocasión sí habías disfrutado mi juego. Creo que será un día más sin tener ese abrazo tuyo de buenas noches al acostarme a dormir. Extraño eso. Creo que desde que estoy jugando futbol ya no te he sentido cerca de mí.


Viene el juego de la final. La verdad es que he aprovechado que no has venido a los entrenamientos. Me siento menos presionado. Creo que iniciaré en la banca el próximo juego. La verdad es que no tengo ganas de salir al campo y siento que será lo mejor.


¡Papá, acá estoy! Sentado en la banca. Esta vez no te preocupes. No cometeré errores si no juego. Fue decisión del entrenador y no mía.


¿Te vas antes de que termine el juego? Juro que no fue mi culpa que el entrenador no me metiera. Quizá me de unos minutos e intentaré meter gol. No puedo ni imaginar lo molesto que estarás cuando lleguemos a casa. Dirás que soy un flojo y que no sirvo para esto. ¿Sabes? Quizá tengas razón.


Subo a mi cuarto de manera rápida. Lo menos que quiero es toparme contigo. La verdad es que esto del futbol no es lo mío. Problemas y más problemas. Enojos y regaños. Me he esforzado pero aun y lo haga bien no tengo tu aprobación. Esta vez dormiré a gusto. Dormiré tranquilo sabiendo que esto terminará pronto. El campeonato terminó y jamás tendré que volver al campo.


Papá, ha pasado ya mucho tiempo y ya no te espero, ya no te veo, es más, creo que ya ni necesito ese abrazo de buenas noches. Ahora que me marché de casa, he comenzado a jugar futbol con amigos y sabes, sigo disfrutándolo.


Papá, no me dejaste disfrutar del futbol.




 
 
 

Comentarios


Post: Blog2_Post

Subscribe Form

Thanks for submitting!

  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram

©2019 por El juego de la pelota. Creada con Wix.com

bottom of page